Claves para un hogar más sostenible

Tener un mundo más sostenible depende, en buena medida, de los usos y costumbres individuales. La suma de todas las acciones individuales nos lleva a resultados considerables. Por tanto, si interiorizamos y nos hacemos responsables de nuestros actos estaremos contribuyendo al bien común. Por eso hoy os dejamos algunas recomendaciones para disfruta de un hogar más sostenible. Ahí van.

Consejos prácticos

  • Cerramientos. Muchas veces al entrar a vivir en una casa no reparamos en algunos detalles que son de máxima importancia. Invertir en cerramientos es una manera de reducir el consumo de energía. Unas ventanas que no aíslan correctamente provocarán un derroche de calefacción innecesario, en invierno, y de aire acondicionado, en verano. Mantener una temperatura óptima es clave en un hogar saludable y sostenible.
  • Ahorrar energía. La mayoría de los hogares españoles cuentan con aparatos electrodomésticos que facilitan nuestras vidas. Pero una lavadora y un lavavajillas, por ejemplo, deben usarse optimizando su frecuencia de uso, es decir, evitando gastar más agua y energía eléctrica de la necesaria. El primer consejo sería comprar electrodomésticos de la máxima eficiencia posible (A+++).
  • Iluminación. Lo mismo ocurre, en este sentido. La iluminación led supone un importante ahorro energético para un hogar. Sustituir las antiguas bombillas halógenas y de bajo consumo por las de esta tecnología implica abaratar costes. Más razones ecológicas: está libre de gases nocivos, no emite los dañinos rayos ultravioletas, evita la contaminación lumínica al ser una luz direccionada y, por último, los dispositivos pueden estar elaborados con materiales reciclables.
  • Reciclaje. Para que un edificio sea sostenible influyen varios factores. En la fase de construcción de edificios ha de tenerse en cuenta el respeto al entorno, en primer lugar, y la utilización de tecnologías y materiales que generen pocos residuos, además de impulsar el consumo de energías renovables (como la solar). Una vez construido, son las personas quienes han de concienciarse de la necesidad de reducir los residuos y de su correcta separación para su posterior reciclaje.

 

 

 

 

Coches más ecológicos, ciudades menos contaminadas

Es una realidad que la contaminación es uno de los mayores problemas a los que se enfrentan las grandes ciudades. Y los coches son algunos de los agentes que más contribuyen a ello. Concretamente, el 56% de las emisiones de dióxido de nitrógeno y el 65% de las emisiones de las partículas sólidas en suspensión son causadas directamente por los automóviles. Son datos de 2011 de Madrid Respira, plataforma que promueve el uso de gas natural en los vehículos. Dichas emisiones son, además, de las más peligrosas para la salud pública.

El desgaste de los frenos, las ruedas y el pavimento también contribuyen a aumentar la contaminación. Y cuanto más antiguos los coches, más contaminan. La mayoría del parque móvil español es diésel, el más contaminante en partículas y dióxido de nitrógeno. Estas cifras ponen de manifiesto la necesidad de que se tomen medidas transversales para atajar problemas tan serios.

Hacia la reconversión

La reconversión del parque automovilístico hacia vehículos propulsados con energías más ecológicas es la clave para mejorar el aire que respiramos en las grandes ciudades. El reto -ahora- es la concienciación de los consumidores y la implantación de dichas energías. El discurso que cobra fuerza se centra en la necesidad de una movilidad menos agresiva, el fomento del transporte público y el incentivo de uso de vehículos menos contaminantes propulsados por

Los Gobiernos europeos pretenden reducir los automóviles de combustibles fósiles y multiplicar los coches eléctricos y de gas.  Si bien es cierto que la industria automovilística está haciendo esfuerzos en reducir los gases contaminantes de los vehículos de gasolina y gasoil y que cada vez existen más modelos de híbridos; si palpamos la opinión pública de nuestro país, las expectativas a corto plazo no son muy generosas.

Estamos a años luz de otros países europeos. Por poner un ejemplo, en España hay matriculados 5.500 automóviles de gas, en Alemania más de 100.000 y en Italia hay más de un millón (cifras obtenidas del diario El País). La falta de puntos de recarga es uno de los grandes handicap que se encuentran los consumidores. Y las ayudas de los gobiernos para dar el salto a las energías ecológicas parecen insuficientes. El primer paso, una vez más, ha de ser el fomento de la responsabilidad colectiva de los ciudadanos para que, entre todos, contribuyamos a disminuir la polución ambiental.

 

 

El Retiro, un jardín histórico para todos

Hablar del Retiro supone hablar de la historia de Madrid. Conocido internacionalmente, el Parque del Retiro tiene a sus espaldas cuatro siglos de historia, que se dice pronto. Nace como parte integrante del proyecto paisajístico del Palacio del Buen Retiro. Y para disfrute del monarca Felipe IV. No será hasta un siglo después, cuando Carlos III decida convertirlo en parque urbano permitiendo la entrada pública. Finalmente, en 1868 pasó a manos del Ayuntamiento de Madrid.

Jardín Histórico declarado Bien de Interés Cultural, el Retiro cuenta con una superficie de 118 hectáreas donde habitan más de 19.000 árboles (seis de los cuales son árboles singulares de la Comunidad de Madrid). Estas condiciones propician que sea uno de los parques madrileños donde hay mayor número de especies animales. Si a esto le sumamos, el conjunto arquitectónico y escultórico que alberga, le convierten en una de las joyas madrileñas por excelencia.

Ya hemos hablado, anteriormente, de las bondades de los árboles urbanos. Es obvio decir que el Retiro es un pulmón verde que regula la temperatura de la ciudad y que absorbe CO2. No hay que olvidar que esto es un valor en sí mismo. Pero además, en este caso, tiene como añadido que es un jardín histórico, una composición arquitectónica y vegetal que, desde el punto de vista de la historia o del arte, tiene un interés público, (según se recoge en la Carta de Florencia).

Mejora del uso público

Por su naturaleza y formación, el Retiro es un espacio vivo a la vez que perecedero. Además de un activo de la ciudad que invita a su disfrute en múltiples aspectos. Cesyt está trabajando, en colaboración con Acciona, para promover los beneficios intangibles de este parque. Un proyecto completo y complejo que abarca distintas acciones que van desde el análisis de los accesos y las conexiones, pasando por el tejido social, el uso y actividad del mismo, para fortalecer su confort e imagen.

El trabajo de campo es realmente importante. Nos basamos en encuestas y entrevistas a colectivos de interés. Incorporamos una novedosa metodología de detección de presencia. Analizamos los diferentes aspectos intangibles que, asociados a unos atributos, hacen del parque un lugar especial. Entendemos como atributos propios del Retiro cualidades que le caracterizan. Es acogedor y diverso -en el plano que afecta al tejido social-, transitable, seguro y limpio -respecto al confort-, divertido y agreste -respecto a sus usos- e interesante y cercano -en la faceta de comunicación-. Con todo ello planteamos acciones inmediatas cuyo fin último es mejorar la ordenación del Uso Público del Parque.

La conservación del Retiro ha de ser una operación de primer orden continua, como dicta la Carta de Florencia. Y en esa línea trabajamos de la mano de Acciona. En la mejora y adecuación de los usos de este privilegiado espacio verde a los tiempos que vivimos. Adaptando los usos y costumbres actuales a un jardín en cuyos caminos se forjó la historia de Madrid ¡Nos sentimos más que orgullosos! ¿Quieres saber más?

 

 

Soluciones ad hoc: infraestructuras verdes

Los ecosistemas, que se enriquecen con la diversidad de la vida que habita en ellos, propician bienes y servicios que muchas veces pasan desapercibidos. La fertilización del suelo, el almacenamiento de carbono o la purificación del agua son atributos inherentes a la naturaleza que sirven para frenar y controlar el cambio climático. Si, además de proteger estos procesos naturales, impulsamos las infraestructuras verdes el resultado será más que óptimo.

La búsqueda de soluciones humanas para sustituir lo que la naturaleza produce de manera altruista es una manera inteligente de explotar los recursos medioambientales. Se entiende por infraestructura verde la utilización de la vegetación, los suelos y los procesos naturales, entre otros, para la gestión óptima de los recursos y la obtención de ambientes urbanos más saludables. Y en esa línea se está trabajando desde algunos gobiernos, dentro y fuera de la Unión Europea.

Un caso concreto

Ponemos algún ejemplo. En algunas ciudades con sistemas de drenaje cloacal y pluvial combinados, las lluvias intensas, en ocasiones, sobrepasan las previsiones. Las consecuencias son pérdidas cuantiosas, no solo materiales, sino también, humanas y ambientales. Implantar infraestructuras verdes evitaría que el agua de la lluvia llegase al sistema de drenaje. El objetivo sería la absorción y almacenamiento del agua simulando las funciones propias de la naturaleza.

Para ello, habría que redirigir los canales tradicionales de recolección de aguas de lluvias hacia depósitos. El agua almacenada podría ser utilizada para regar jardines, por ejemplo. Otra solución para evitar la pérdida de agua sería la sustitución de los suelos tradicionales por pavimentos permeables. Y una alternativa más: los techos verdes. Que no es más que jardines y vegetación en techos y azoteas permitiendo la captación del agua además del aislamiento térmico del edificio.

Pero, la implementación de infraestructuras verdes va más allá del citado caso. Tiene aplicaciones en el sector agrícola, forestal, en los transportes, en la energía, en la ordenación del territorio… Para desarrollar una red de infraestructuras verdes se hace necesario el estudio y fomento de nuevas tecnologías por parte de las instituciones gubernamentales y de otro orden. Las ventajas ecológicas, económicas y sociales son más que notables. Aumentan las oportunidades de trabajo, existe una ventajosa relación coste- eficiencia y son rentables en el tiempo. Soluciones verdes que satisfacen a personas y medio ambiente ¿Se puede pedir más?

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Baile de cisnes en El Escorial

Sabemos que la mayoría de los animales no suelen tener un vínculo especial entre macho y hembra más allá de la mera reproducción. Pero existen algunas excepciones. Los cisnes son fieles por naturaleza porque su modo de vida es en pareja. Normalmente se conocen cuando están en celo durante los meses de invierno. En el cortejo se les puede ver nadando uno muy cerca del otro con unos movimientos de cuello muy bellos. Después de la puesta de los huevos y de la crianza mantienen su relación hasta que las muerte los separa. Sí, como lo oyen.

Esto es lo que le pasó al cisne del estanque del Monasterio de El Escorial. Que había vivido durante años junto a su amada. Pero como en los cuentos tradicionales, ella murió cuando incubaba unos huevos y él quedó lánguido y triste. Pasó el tiempo y mientras su entorno se preguntaba qué sería del pobre cisne solitario, Cesyt le buscaba una bella pareja. No fue fácil, pero lo conseguimos gracias a una cesión de Sendaviva (Parque de la Naturaleza de Navarra).

Era el ejemplar perfecto. Un alma gemela que podría acompañar al cisne el resto de su vida. El esfuerzo ha sido importante pero la ocasión lo merecía. La pareja ha pasado tres semanas en cuarentena. Como si de un noviazgo se tratara, durante este tiempo, se han conocido y adaptado el uno al otro. Hasta que llegó el gran día. La historia de amor entre Don Felipe y Doña Leticia -así se llaman estas elegantes aves- era digna de ser presenciada. La suelta de ambos fue una emocionante cita amorosa.

Con pompas y fastos primero salió ella deslumbrando al apuesto cisne. El momento superó las expectativas. Macho y hembra se miraron y supieron que estaban hechos el uno para el otro. Y empezaron a danzar y a festejar con júbilo esta nueva oportunidad que les habíamos brindado. Pero como, a veces, una imagen vale más que mil palabras, os dejamos con la acción en directo de la llamada de la naturaleza. Encantados de haber protagonizado a Cupido en esta escena romántica. Y de haber trabajado, una vez más, para Patrimonio Nacional.

 

 

Controlemos a las cotorras

Muchos os habréis fijado en el exceso de cotorras que sobrevuelan el cielo madrileño. El caso es que esta ave, originaria de Sudamérica, ha encontrado las condiciones adecuadas en Madrid para establecerse y procrear. Al ser una especie altamente sociable en su actividad cotidiana existen indicios de cría cooperativa. La situación actual es que el excesivo número de ejemplares puede acarrear problemas secundarios importantes, hasta el punto de llegar a ser considerada una plaga. Hoy os contamos por qué Cesyt trabaja por el control de la cotorra argentina.

El modus operandi de esta ave es el siguiente: nidifica comunitariamente en árboles o estructuras artificiales. Los nidos albergan, muchas veces, a más de una pareja. Y se instalan por todo el año lo que hace que crezcan progresivamente hasta alcanzar un tamaño importante. El peso excesivo de los nidos sobre las ramas las convierte en inestables. Y este hecho en sí mismo, dependiendo del emplazamiento, es un peligro para los usuarios de los parques. Como daños colaterales, los propios árboles, cuyos brotes y ramas tiernas sufren considerablemente, ya que las cotorras las cortan para reparar y ampliar sus nidos.

Parece que el origen de esta población de cotorras procede de individuos en cautividad fugados. Y de los ejemplares liberados por sus propietarios. A su favor tienen el clima, la ausencia de depredadores y la facilidad para obtener alimento. Para que nos hagamos una idea de su volumen damos solo algunos datos. Según la Sociedad Española de Ornitología, en 2015 en el municipio de Madrid había 2.198 nidos cuya población se estimaba en 6.291- 7.113 ejemplares, lo que supone un 35% de la población nacional y el 87% de la autonómica.

Problemas de salud pública

Con estas cifras, desde el punto de vista de la salud pública, se hace necesario un control de las cotorras. Las aves, en general, y, más concretamente, la familia a la que pertenece la Cotorra Argentina pueden padecer y transmitir psitacosis (ornitosis o clamidiosis), entre otras zoonosis (como gripe aviar y salmonelosis). Las aves enfermas eliminan el agente patógeno por las heces que, al desecarse, originan aerosoles. El problema llega cuando dichas aves infectadas transmiten la psitacosis a las personas ocasionando neumonías atípicas.

Por otro lado, el marco legislativo vigente, contempla a esta especie dentro del Catálogo Español de Especies Exóticas Invasoras (Real Decreto 630/2013, de 2 de agosto).  Según el cual, se deja constancia de que las administraciones competentes están obligadas a adoptar las medidas de gestión, control y posible erradicación de las especies incluidas en dicho catálogo.

Y en este sentido está trabajando Cesyt en colaboración con Valoriza, Acciona, Patrimonio Nacional y el Ayuntamiento de Pozuelo. El objetivo es reducir la población mediante la captura de ejemplares. Para ello se está recurriendo a diferentes métodos. El año pasado nos empleamos a fondo en el Parque de las Cruces, el Parque del Moro y el Parque del Oeste. Este año está previsto que sigamos con el proyecto en los mismos espacios además del Parque de la Fuente del Berro y en parques de Pozuelo de Alarcón ¿Quieres saber más?

 

Los beneficios de los árboles urbanos

La rápida extensión de las ciudades, en ocasiones, tiene efectos nocivos en el medio ambiente. En este sentido, la urbanización sin planificación estratégica de los recursos naturales sumado al cambio climático contribuyen a empeorar la calidad de vida. Hoy os hablamos de los beneficios de los árboles urbanos. De cómo pueden llegar a paliar las circunstancias descritas anteriormente y propiciar ciudades más sostenibles.

Es obvio decir que los árboles juegan un papel protagonista en el aumento de la biodiversidad ya que proporcionan a los animales y plantas un hábitat. Pero además de esto, son uno de los mejores filtros para frenar la contaminación. Su capacidad de generar oxígeno, por un lado, y de absorción de gases contaminantes (como el monóxido de carbono, óxidos de nitrógeno, ozono y óxidos de sulfuro) por otro, ralentiza el cambio climático.

Todo son ventajas

En esta cadena de bondades en contra del calentamiento global, los árboles también tienen la cualidad de bajar las temperaturas (de 2 a 8 grados celsius). Las personas cuyas viviendas tienen a su alrededor un parque ostentan el privilegio de respirar un aire más puro y fresco. Por ende, mejora su calidad de vida física y mental. Respecto a la energía, los árboles también contribuyen a la conservación de la misma (aire acondicionado y calefacción) al reducir las emisiones de carbono.

Otra de las funciones de los árboles es la regulación del flujo del agua. Cuyo efecto principal es evitar inundaciones u otros desastres naturales. Por otro lado, facilitan el drenaje de las aguas cuando llueve. Y de este modo favorecen el mantenimiento del paisaje al ser más eficientes los sistemas de alcantarillado. Podemos sumar aún más ventajas: dan alimentos (frutos, hojas y frutos secos) además de la madera que satisface otras necesidades.

Con todo ello, podemos resumir que los árboles aportan, siempre, beneficios. Y en los espacios urbanos, éstos son más notorios. De hecho, el valor de una propiedad aumenta considerablemente si tiene en sus proximidades estos seres vivos. Reducen el ruido, purifican el aire, añaden sensación de bienestar… ¿qué más se puede pedir? Son uno de los recursos ambientales que mejoran el paisaje urbano de las ciudades de hoy.

 

Día Mundial de la Educación Ambiental

El pasado jueves 26 de enero se celebró el Día Mundial de la educación ambiental. Que exista este día es significativo o no, según se entienda. Lo idóneo sería que no fuese necesaria fomentar la educación ambiental. Si fuese así, se explicaría porque todos la habríamos interiorizado y la llevaríamos a la práctica de manera natural y casi innata. Desde el otro punto de vista, se puede entender como un paso más en las labores de concienciación medioambiental. Unas acciones que llevan a cabo los gobiernos y otras entidades para la protección y conservación del planeta.

El caso es que el Día Mundial de la Educación Ambiental existe desde la Declaración de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente, celebrada en Estocolmo en 1972. Hace la friolera de cuarenta y cinco años se debatió sobre la necesidad de poner en común unos principios cuya pretensión fuera salvaguardar el medioambiente. Un bien de todos y para todos. Unos principios que sirvieran de inspiración a la sociedad y de guía para el mantenimiento del entorno. Las conferencias posteriores: Belgrado, 1975; Tbilisi, 1977; Río de Janeiro, 1992 Cumbre de la Tierra; Guadalajara 1997, II Congreso Iberoamericano de Educación Ambiental, dejarían patente la importancia de este iniciativa.

Los objetivos de la educación ambiental parten de la toma de conciencia de aceptar que tenemos un medioambiente que cuidar y respetar. Se trata de ser más sensibles a los problemas -ocasionados por causa del hombre- en nuestro planeta. Y, en consecuencia, asumir responsabilidades. Para poder cambiar actitudes y aptitudes. Si conseguimos llegar a este punto estaremos en condiciones de hacer análisis críticos.  Y por ende, podremos tomar decisiones conjuntas solidarias y participativas. La meta es la búsqueda de soluciones para un futuro, que es de todos.

Poner en valor la información

Por eso es importante poner en valor el conocimiento y la información medioambiental. Debemos educar generaciones de personas concienciadas con la protección del ecosistema. Que desarrollen nuevos patrones de comportamiento comprometidos con los recursos naturales. Que respeten la diversidad y sean éticamente conscientes de lo que esto supone. Que adquieran hábitos cuidadosos con lo que les rodea. Que sepan discernir las causas que alteran el medio ambiente. Y que reconozcan la importancia del impacto que ciertas políticas o conductas pueden generar en el planeta.

Podemos decir que hoy sigue vigente el principio 19 de la Conferencia de Estocolmo de 1972: Es indispensable una labor de educación en cuestiones ambientales, dirigida tanto a las generaciones jóvenes como a los adultos y que preste la debida atención al sector de población menos privilegiado, para ensanchar las bases de una opinión pública bien informada y de una conducta de los individuos, de las empresas y de las colectividades inspirada en el sentido de su responsabilidad en cuanto a la protección y mejoramiento del medio en toda su dimensión humana. Es también esencial que los medios de comunicación de masas eviten contribuir al deterioro del medio humano y difundan, por el contrario, información de carácter educativo sobre la necesidad de protegerlo y mejorarlo, a fin de que el hombre pueda desarrollarse en todos los aspectos. 

Para más información sobre el tema, el Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente ha elaborado unas Lecturas imprescindibles.

 

 

 

 

La fauna de Madrid Río se ha multiplicado

Mucho se habló en los medios de comunicación -el pasado mes de mayo- sobre la conveniencia o no de abrir las esclusas del río Manzanares. Parece que la decisión del sí ha dado sus frutos. La fauna de Madrid Río se ha multiplicado. Tortugas, garcetas, cormoranes, martinetes, barbos, gaviota reidora, agachadiza, ánade real macho y gallineta son solo algunos de los animales que han regresado a la ciudad desde que el proceso de renaturalización se pusiera en marcha.

Que el agua circule libremente sin el freno de las esclusas que venían funcionando desde mediados del S. XX ha propiciado la vuelta de muchas especies a la ciudad. Por ejemplo, las aves que sobrevolaban el río han ido reapareciendo en las isletas que se han formado al bajar el caudal del agua. Lo mismo ha ocurrido con la vegetación que ha crecido por la misma causa.

Más especies de aves

Llama la atención la nueva presencia de garzas. A estas aves les gusta andar por la ribera e ir pescando. Un modus operandi que antes se hacía imposible porque el agua estaba canalizada entre las presas. Es muy probable que la próxima primavera puedan anidar en la ciudad. Parece que las condiciones actuales lo permiten, son muy abundantes y lo tienen fácil para alimentarse.

Han proliferado los ánades reales -un pato autóctono que está presente todo el año- la gallineta, la garceta común y la garza real. Además de pájaros más pequeños como el ruiseñor bastardo y la lavandera blanca. Por su parte, la colonia del cormorán grande, también está creciendo aunque sólo puede verse en invierno. Al igual que la cigüeña blanca. Y hasta tres tipos de gaviotas se han registrado: reidora, patiamarilla y sombría. El martín pescador, una ave muy llamativa pero muy difícil de observar por la velocidad de su vuelo, también ha sido descubierto. Como las abubillas, una especie que no es habitual en los ríos.

Y más peces y reptiles

Una de las razones de este aumento de aves, según ha explicado Santiago Martín Barajas -de Ecologistas en Acción- al diario El Mundo, es que los peces pequeños también han criado (barbos, alburno, pez gato, gambusia, etc). Lo mismo ha ocurrido con los reptiles. Si antes se les veía ocasionalmente ahora es frecuente ver galápagos leprosos (autóctonos) y galápagos de Florida (especie invasora), además de culebras de agua (que no son un peligro para la población).

Está previsto que el plan de renaturalización del Ayuntamiento continúe en el primer semestre de este año. Cesyt ha trabajado en la elaboración de la cartelería y comunicación de dicho plan. Nuestra misión ha sido informar a los paseantes y ciudadanos de las acciones acometidas en el río. La actuación planteada para los próximos seis meses abarca el tramo comprendido entre el Puente de los Franceses y el Puente del Rey. El objetivo del proyecto es quitar la parte superior de la escollera e instalar un emparrillado de maderas para plantar vegetación ¡Seguiremos informando! ¿Quieres saber más

Salvar la biodiversidad, un reto global

El pasado mes de diciembre se celebró en Cancún la décimotercera edición del convenio sobre Diversidad Biológica de la ONU. Una cita en la que se trataron los avances de la implementación de los compromisos adquiridos para preservar el planeta.  Se revisó el “Plan estratégico de la biodiversidad 2011-2020” y los objetivos Aichi sobre biodiversidad, acordados en 2010. Las conclusiones fueron bien claras: salvar la biodiversidad es un reto global en el que somos corresponsables junto con los cerca de doscientos países participantes.

Partimos de una situación no muy halagüeña. La ciencia sigue arrojando datos alarmantes del aumento de la tasa de extinción de especies en el planeta. Van desapareciendo más especies y a más velocidad. El último informe del Fondo Mundial por la Naturaleza (WWF) asegura que más de la mitad de los vertebrados ha desaparecido en los últimos cuarenta años. Una razón más que imperiosa que nos obliga a tomar medidas urgentes.

Trabajar juntos por la biodiversidad

Podemos mirar hacia otro lado y no ser conscientes de las graves consecuencias. Si seguimos así, se estima que de aquí a tres años desaparecerán dos tercios de las especies del planeta. Para evitarlo, el CBD y WWF Internacional han llegado a un acuerdo para impulsar la sensibilización y, por ende, el cumplimiento de la meta 1 de Aichi. Se trabajará conjuntamente en la implementación de la Estrategia Global de Comunicación del CDB. Un acuerdo en el que todas las partes implicadas harán su contribución.

Los objetivos de la citada meta 1 de Aichi son buscar las causas subyacentes de la pérdida de diversidad biológica. Al mismo tiempo se deben encontrar apoyos gubernamentales y en la sociedad para combatir dicho fenómeno. En
la actualidad, la pérdida de biodiversidad y el calentamiento del planeta son los principales problemas ambientales a los que nos enfrentamos los habitantes de este mundo globalizado. Lo peor es que tras el análisis de la cuestión, los resultados son pesimistas: los países con mayores recursos son los menos vinculados con las Metas de Aichi.