La sequía que afecta a nuestro país

La sequía que afecta a nuestro país

Estamos teniendo un verano tórrido en casi toda España, más caluroso de lo normal. Eso, unido a la falta de lluvia en el noroeste de la península ha hecho saltar la voz de alarma entre los agricultores. Se habla de pérdidas millonarias a causa de la sequía. Y es que desde que comenzó el año hidrológico en septiembre de 2016, las lluvias acumuladas hasta el pasado 23 de mayo, se situaban un 12% por debajo de su valor medio habitual, según la Agencia Espacial de Metereología (AEMET). Parece que el déficit más pronunciado está en el noroeste peninsular.

Una de las consecuencias de esta no deseable combinación (calor+ falta de lluvias) es que la reserva hidráulica se encuentra al 57,8% de su capacidad total, según datos de junio del Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente (MAPAMA). Este nivel supone que los embalses están a un 23,34 por ciento por debajo de los niveles del año pasado y un 20,59 por ciento menos de la media del último decenio.

Además de la agricultura, otras industrias ven mermadas sus fuentes de ingresos. El que los pantanos bajen de capacidad afecta al bolsillo de los ciudadanos por la caída en picado de la generación de electricidad a través del agua embalsada. La razón es que cuanta más energía hidroeléctrica se produce, más se abarata el recibo de la luz. En este sentido, en los primeros seis meses del año se ha generado un 55,8% menos de electricidad hidráulica, respecto al mismo periodo del año anterior.

Las cuencas afectadas

Como decimos, la falta de lluvias más el encadenamiento de meses de altas temperaturas, afecta a los cultivos de secano (como los cereales) y también a los cultivos de regadío, forrajes y pastos, ya que el agua disponible se reduce. Los datos arrojan una situación no muy halagüeña. Existe un Real Decreto de declaración de sequía en vigor que afecta a las cuencas del Júcar y el Segura. Actualmente, el Gobierno está preparando el del Duero para paliar, en la medida de lo posible, los efectos de la sequía en la zona.

La cuenca del Tajo tampoco tiene perspectivas muy optimistas. Está al 49,6 por ciento de su capacidad (igual que la del Duero). Mientras que el año pasado estaba al 72,9 . Por poner un ejemplo, el embalse de Entrepeñas, en Guadalajara, está al 14,61%, mientras que el año pasado esa cantidad de agua era más del doble. Por otro lado, la Agencia Nacional de Metereología pronostica que los termómetros suban entre medio y un grado por encima de la media durante esta época del año.

 

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