De cómo ahorrar energía

El pasado 21 de octubre celebrábamos el Día Mundial del Ahorro de Energía, un día con el que se pretende reflexionar sobre el consumo de energía que llevamos a cabo en nuestra vida cotidiana. Hoy os hablamos de cómo ahorrar energía y os dejamos algunos consejos prácticos para un consumo más responsable. Por otro lado, debemos de ser conscientes de que los recursos naturales se agotan y por ello tendremos que hacer un uso racional de los mismos.

El desarrollo industrial y tecnológico de las sociedades del primer mundo nos ha llevado a emplear utensilios domésticos cuya fuente de energía principal es la energía eléctrica. El primer consejo es utilizar electrodomésticos cuyo distintivo sea la A, que significa que es lo más eficiente, frente a la F que es la menos eficiente. Dicho esto, nuestro primer consejo es utilizar siempre los electrodomésticos cuando sean necesarios.

Consejos prácticos

Es decir, pondremos el lavavajillas y la lavadora cuando estén completamente llenos y elegiremos siempre el programa de menor temperatura. Para quienes tengan secadora, han de saber que consumen mucha energía por lo que recomendamos que se use puntualmente. Respecto a los pequeños electrodomésticos, hay que tener en cuenta que tienen un consumo importante, así que es mejor desenchufarlos si no se van a usar.

En la cocina, recomendamos utilizar placas de inducción. Reducen el consumo en un 20% más respecto a la vitrocerámicas. Un consejo es apagarlas cinco minutos antes y cocinar con tapa. Para el horno, os decimos algo similar, la consigna es no abrirlo mientras se está usando, ya que se puede perder hasta un 20% de la energía acumulada en su interior.

Por último, la iluminación y la televisión. Muchas veces tendemos a tenerlas encendidas aunque no se estén usando. Es una costumbre que debemos evitar. Respecto a la primera, recomendamos el led ahorra energía a la vez que es eficiente. Y respecto a la televisión, comentaros que es uno de los aparatos que mayor consumo. Lo ideal sería tenerlo conectado a una regleta y apagarlo cuando no esté en uso.

 

Claves para un hogar más sostenible

Tener un mundo más sostenible depende, en buena medida, de los usos y costumbres individuales. La suma de todas las acciones individuales nos lleva a resultados considerables. Por tanto, si interiorizamos y nos hacemos responsables de nuestros actos estaremos contribuyendo al bien común. Por eso hoy os dejamos algunas recomendaciones para disfruta de un hogar más sostenible. Ahí van.

Consejos prácticos

  • Cerramientos. Muchas veces al entrar a vivir en una casa no reparamos en algunos detalles que son de máxima importancia. Invertir en cerramientos es una manera de reducir el consumo de energía. Unas ventanas que no aíslan correctamente provocarán un derroche de calefacción innecesario, en invierno, y de aire acondicionado, en verano. Mantener una temperatura óptima es clave en un hogar saludable y sostenible.
  • Ahorrar energía. La mayoría de los hogares españoles cuentan con aparatos electrodomésticos que facilitan nuestras vidas. Pero una lavadora y un lavavajillas, por ejemplo, deben usarse optimizando su frecuencia de uso, es decir, evitando gastar más agua y energía eléctrica de la necesaria. El primer consejo sería comprar electrodomésticos de la máxima eficiencia posible (A+++).
  • Iluminación. Lo mismo ocurre, en este sentido. La iluminación led supone un importante ahorro energético para un hogar. Sustituir las antiguas bombillas halógenas y de bajo consumo por las de esta tecnología implica abaratar costes. Más razones ecológicas: está libre de gases nocivos, no emite los dañinos rayos ultravioletas, evita la contaminación lumínica al ser una luz direccionada y, por último, los dispositivos pueden estar elaborados con materiales reciclables.
  • Reciclaje. Para que un edificio sea sostenible influyen varios factores. En la fase de construcción de edificios ha de tenerse en cuenta el respeto al entorno, en primer lugar, y la utilización de tecnologías y materiales que generen pocos residuos, además de impulsar el consumo de energías renovables (como la solar). Una vez construido, son las personas quienes han de concienciarse de la necesidad de reducir los residuos y de su correcta separación para su posterior reciclaje.